viernes, 1 de julio de 2016

Este 'país', no tiene arreglo...




El poder transformador de las suecas


Hace alrededor de seis meses, Andrés Fernández Rubio, ver (1), publicó un interesante artículo en el diario `El País´, en referencia a la posible influencia que pudo tener el turismo en la modernización de aquella nación gris y autárquica, sobre todo el llegado desde los países nórdicos, destacando en especial un fenómeno asociado al mismo, lógicamente, conocido en su día como `el de las `suecas´. España desde los años 60 y de manera un tanto improvisada, sin planificación alguna, al tum tum, contrariamente a lo pregonado luego por determinados prebostes del régimen franquista, pues eso siempre fue y será `marca de la casa´, fue centro de recepción de un turismo barato, haciéndose masivo a partir de los años 80 y 90. Hoy esa industria de servicios de sol, playa y sangría es la única locomotora económica de un país que ha maltratado su territorio, destrozando su litoral a base de un urbanismo masivo y de muy baja calidad.


Sello 'I need Spain'. De: innovtur

Las suecas en bikini tuvieron más impacto que ETA. El turismo tuvo una repercusión clarísima en la liberalización de España”, dice contundentemente  el historiador británico Paul Preston, cuya amplia biografía sobre Franco se reedita, ampliada, en estos días. Una maquinaria sociológica aceleradora, la del turismo, que el franquismo puso de chiripa en marcha en los años sesenta "sin medios, historia y mucho menos conocimiento", según explica Manuel Figuerola, director del Doctorado en Turismo de la Universidad Nebrija de Madrid. Y para ilustrarlo dice: “En los años setenta hablabas en España de ecología y había que ir al diccionario”. Figuerola se lamenta de la falta de unas mínimas políticas sólidas del Estado en la protección del territorio, el mayor activo, sobre todo el costero. “Hoy podemos ser críticos, pues aquello no es el modelo que hubiéramos querido”.

La llamada `piel de toro´ más sus islas, fue centro de llegada “de un turismo barato, sedentario, nada exigente y de curiosidad superficial, con una demanda que siguió los pasos de la oferta franquista. Solo centró sus miras en el estereotipo y en la vertiente más kitsch, cutre y pintoresca del patrimonio español”, escribe Esther M. Sánchez en su artículo, `El auge del turismo en la España de los años sesenta´. Y el profesor de la Universidad Nebrija explica que las huellas que dejó el franquismo en ese mal desarrollo turístico fueron “la improvisación, la impericia y la intencionalidad hacia tipos de turismo que no tenían en cuenta la sostenibilidad, el cuidado y el respeto al medio ambiente”. Algo que, según diversos expertos, durante la Transición no solo no se consiguió frenar sino que, lamentablemente, al seguir casi los mismos en el poder, se exacerbó.

Mirando hacia atrás, dos puntos de vista son posibles. Uno de ellos, de pintura expresionista y desgarrada al modo de Solana, da cuenta de la degradación de las costas, del boom inmobiliario de malas construcciones, de la falta de una secuencia lógica en la ordenación del territorio, de la fealdad de los pueblos y la pérdida progresiva de las mejores aportaciones de la arquitectura popular, de la falta de cuidado de los paisajes agrícolas y los bosques, de la ignorancia, descoordinación y corrupción municipales, autonómicas y del gobierno central, vamos, como ahora, pero 50 años después.

Viendo el porrón medio lleno, de forma más optimista, otras opiniones dicen que el turismo tuvo un crucial efecto dinamizador en el territorio, en la cultura ciudadana y en la vida cotidiana de España. En este sentido, el arquitecto Iñaki Ábalos, director de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Harvard, comentaba: “Ha sido enormemente positivo, un factor que contribuyó a la democratización de España. Ver que había otras vidas y que esas otras vidas eran posibles aquí”. Un positivismo que conduce al momento de madurez del turismo español, que podría cifrarse alrededor de 1983, con la creación, gratuitamente, por parte del pintor Joan Miró, del logotipo conocido como el `Sol de Miró´, que comenzó a utilizarse en 1984 en las campañas de Turespaña bajo el lema: “España, todo bajo el sol”.

Para Iñaki Ábalos, la búsqueda de un equilibrio pasa por olvidarse de momentos “absolutamente abominables” como la última y enésima burbuja inmobiliaria española. En su opinión, las soluciones al problema del territorio y su ordenación pasan por diversos procesos. Un caso ejemplar sería la destrucción de los bungalós del Club Med, de 1961, que ocupaban un bello paisaje de la Costa Brava, en la playa de Tudela-Culip del Cabo de Creus (Girona). Coordinado por los arquitectos Martí Frauch y Ton Ardèvol, un equipo de 45 personas recuperó el paisaje original en una acción que obtuvo en 2012 el premio Rosa Barba de la bienal europea del paisaje. 


España, 'Spain' & 'Egpañá'. De: @sammas
 
Sin embargo, Ábalos no cree que haga falta “destruir casi nada. Tanto que hablamos de reciclaje, de reúso, de adaptación, creo que hay que cambiar de mentalidad y entender que incluso la acumulación de materiales y de energía que existe en la costa debe ser transformada sin necesidad de soluciones drásticas, sino pensando muchas veces en cosas muy sencillas. Son esenciales las grandes políticas ecológicas, de preservación. Existen instrumentos legales, desde reservas y parques nacionales hasta la protección de zonas marítimas, para generar un mapa territorial protegido. Pero esto tiene que ser la consecuencia de un pacto político a gran escala”.

Seguidamente añadió: “El turismo es un tipo de actividad, como el ocio, la cultura o los sectores industriales y comerciales, que forma parte del sistema de la ecología urbana contemporánea, y las decisiones deben ser tomadas desde un doble punto de vista, cultural y profesional; es decir, de los políticos y de los técnicos. Cuando hay diálogo entre los buenos técnicos y los buenos políticos se producen fenómenos como Barcelona. Cuando no hay diálogo se producen fracasos estrepitosos”, algo muy usual en España.

Manuel Figuerola cita el caso francés, cuyo modelo también fue bastante desastroso en la Costa Azul. “Cuando el Gobierno tuvo conciencia de ese modelo fallido, comenzó a comprar territorio litoral”, dice. Un caso paradigmático sería la isla de Córcega, cuyos habitantes están muy ligados a la naturaleza por su cultura. Hoy en día una institución, el Conservatoire du Littoral, es propietaria del 20% de la línea costera corsa, y la protección del litoral frente a la urbanización indeseable se establece a través de diversas disposiciones, como la referente a los espacios próximos a la orilla o el Documento de Aplicación de la Ley del Litoral (DALL), elaborado por los funcionarios del Estado, que sitúa el límite de las construcciones entre 1,5 y dos kilómetros de la línea costera. Al final, escribe Caroline Tafani en la Revista Geográfica de los Países Mediterráneos, “la mayor parte del litoral corso está actualmente protegido por el dispositivo legislativo y reglamentario del Estado”.

En parecida línea de valoración de una política de Estado, respecto al turismo, coinciden Francis Blasco, vicedecana de la facultad de Turismo de la Universidad Complutense, y el arquitecto y profesor de Proyectos de la Escuela de Arquitectura de Madrid Ignacio Pedrosa. “En España hay demasiados organismos que deciden”, dice Blasco. “La lacra del turismo arrollador, no sostenible, genera un desgaste en los recursos naturales y culturales que solo una normativa muy clara, que sea inflexible y que involucre a todos los organismos, puede detener”. Para Ignacio Pedrosa, la excesiva diversificación entre lo municipal, lo autonómico y el Gobierno central acaba convirtiéndose en un complicado y lioso embrollo, donde las licencias se hacen innecesariamente complejas. “Aunque hay asuntos en los que se han agilizado los procesos”, dice, “en otros se han generado políticas individualizadas menos globales”.

Tanto Blasco como Pedrosa citan el caso de la construcción en 2003 de un hotel de 21 plantas en la playa de El Algarrobico, en Carboneras, Almería, como un ejemplo de la falta de planificación sostenible y unificadora desde las políticas del Estado. El largo y enredado proceso judicial para mantener o destruir el edificio ha sido definido por uno de los magistrados del Tribunal Supremo que estudió el caso como “galimatías jurídico”.


El Algarrobico. De: elpais

De los 19.183.973 turistas que llegaron a España en 1968 se pasó en 2014 a casi 65 millones, convirtiéndose España en el tercer país en visitantes internacionales después de Francia (83,7 millones) y Estados Unidos (74,8). España ocupa la segunda posición de gasto de los turistas internacionales, con una cifra de 65.200 millones de dólares, después de Estados Unidos (177.200). El secretario general de la Organización Mundial del Turismo (OMT), con sede en Madrid, el jordano Taleb Rifai, considera que “España es históricamente un país muy asentado en el mundo del turismo”, pues “se concentró en el turismo de sol y playa, que es todavía una parte muy importante de la industria”, añade, “pero en los últimos años se está orientando cada vez más en el turismo cultural y de interior, y creo que esta es la dirección correcta”.

Pese a estos datos de crecimiento y a opiniones tan favorables como la de Rifai, el sector  atraviesa por una fase de estancamiento en lo que se refiere a los ingresos. “No se observa mejora del gasto medio del turista extranjero”, según un informe del pasado enero de la asociación sectorial Exceltur (Alianza para la Excelencia Turística). Manuel Figuerola cree que el modelo actual tiene que cambiar. “Se trata de conseguir que el turismo pase del 11,70% del PIB actual al 15%”, dice. “Se trata de parar ese declive que está haciendo que la estancia media de los turistas sea más baja, lo mismo que el gasto; es decir, una oferta de menos nivel que se ve también afectada por el fenómeno de las segundas residencias y la economía colaborativa. Las actuales son cifras de crecimiento que no sirven. Hay que recuperar la estancia media, el gasto medio y un turismo más diversificado hacia el interior. Y hay que conseguir un turismo hotelero más productivo”, añade luego.

Figuerola piensa que el principal problema estriba en que no se ha dado al turismo la importancia que se merecía desde la política y la economía. “A los economistas no les gusta el turismo, lo ven de forma peyorativa”, dice. “Hay una filosofía crítica con respecto al turismo, que se tiene por una cosa frívola, residual, cuando es todo lo contrario. El turismo es un gran puzle de muchas piezas que mal colocadas nos desfigura como sociedad, como cuando se desfigura un paisaje”.

Del España es diferente de 1948 al primer millón de turistas en 1951, los 30 millones de 1975, los casi 65 de 2014, los posibles 70 del 2016, el sector turístico ha fijado en buena medida la identidad de España. Y es buen momento, en el periodo de crisis actual, dice Ignacio Pedrosa, para planificar el futuro en diversas escalas: de concienciación, de recuperación paciente de los centros urbanos, de creación de un plan general de la costa y de apoyo a personalidades de la política con un perfil similar al de Oriol Bohigas (artífice de la transformación de Barcelona como arquitecto jefe); Xerardo Estévez (arquitecto que fue alcalde de Santiago de Compostela) o el tándem formado por Iñaki Azkuna y el arquitecto Ibon Areso (artífices de la transformación de Bilbao). Pedrosa piensa que “no se debería votar a ningún partido que no lleve en su programa la recuperación de la polis, que es de donde viene la palabra que los representa”.


'NO les votes'. Foto: elprotestón

El problema es principalmente político, según Manuel Figuerola. Este profesor, uno de los mayores expertos españoles en la industria turística, concluye con una pregunta: “¿Por qué los ‘grandes cerebros de la política’ no han caído ni caen en ello?” Y él mismo se responde: “Yo no tengo ninguna esperanza, porque lo que pasa es que los políticos no lo entienden, y esto no va a cambiar ni con Podemos ni con Ciudadanos, al igual que con los anteriores”... ¡creo que carecen de entendederas afirmo yo!







© Sammas



Ver también:


“Mienten más que engullen”
http://24hsammasblog.blogspot.com.es/2015/11/mienten-mas-que-engullen-reata-de.html

“Dilapidando, malgastando, derrochando”
http://24hsammasblog.blogspot.com.es/2015/05/dilapidando-malgastando-derocchando.html

“De unos empresarios que no saben crea empleo”
http://24hsammasblog.blogspot.com.es/2014/12/pero-que-pais-que-tropa-de-cortitos.html 

“Ni socialistas/os, ni obreros/as”
http://24hsammasblog.blogspot.com.es/2013/03/normal-0-21-false-false-false-es-x-none.html

“Hacia averno y mucho más allá”
http://24hsammasblog.blogspot.com.es/2013/06/hacia-averno-y-mas-alla.html

"PP, mentiras, fraude electoral"
http://24hsammasblog.blogspot.com.es/2013/05/el-pp-que-miedo-que-futuro-mas-negro.html

 “Desempleo “Made in Spain”
http://24hsammasblog.blogspot.com.es/2013/03/desempleo-made-in-spain.html

"El último que pague la luz"
http://24hsammasblog.blogspot.com.es/2014/02/en-proceso-en-proceso-en-proceso-normal.html




viernes, 6 de noviembre de 2015

Mienten más que engullen, reata de...



De Tsipras a Rajoy, vamos a contar mentiras



Dado el gran artículo de Roberto Centeno, ver (1), para elconfidencial.com, me permito solo hacerle algunas pequeñas puntualizaciones al paso, cambiando alguna coma, poniendo `arguna´ cosa a mi estilo raruno, dado que lo que se dice en el mismo, deja claro de quienes estamos hablando. Ya de entrada podemos apuntar, que en España tenemos cinco o seis Grecias escondidas bajo la alfombra, deuda país de un billón de euros, mientras el BCE riega cuan jardinero bajo una intensa lluvia, unas economías lastradas por gigantescas deudas impagables a un siglo vista. Eso desde luego, es algo que al parecer no le importa absolutamente a nadie; veremos hasta cuándo.


Tsipras & Mariano. De: huffingtonpost


El comportamiento político, económico y financiero de Alexis Tsipras y de Mariano Rajoy, tiene numerosas similitudes y una diferencia, esta es, son las naciones que para desgracia de sus habitantes gobiernan. Grecia, como decía el gran Gila, es “como un país raro”, cuya seriedad y fiabilidad, por decirlo suavemente, es más que discutible, mientras que España intenta ser una gran nación de naciones y nacionalidades varias, expoliada y aplastada por unas élites depredadoras, con el BOE a su servicio, ver constructoras-ladrilleros-especula@dores, más una gigantesca ristra de políticos incompetentes y zolocotrocos, que llevan desde la infausta transición haciéndonos crecer muy por debajo de nuestras reales posibilidades, cuando no destrozando lo bien hecho por unos pocos. Posiblemente España sea una gran nación, que en un  día lejano en que sea gobernada por gente preparada, competente y honrada, dará un gran salto adelante, porque el potencial del pueblo español es enorme.

Como dato apuntar que por ejemplo Irlanda y España, tenían en 1975 la misma renta per cápita, hoy nos superan en casi el 40%, dadas sus reformas estructurales bien llevadas a cabo, más su poca población y bajo porcentaje de inmigración, tres veces menor a la de España. Es en el sector público, tres veces mayor de lo necesario, donde se concentra toda la incompetencia, todo el despilfarro, todo el nepotismo y toda la corrupción. Pero las similitudes entre Grecia y España son numerosas: sus gobernantes son unos profesionales de la mentira y el embuste, todos, una tras otra, un desastre como gestores nada capaces, que han engañado sistemáticamente a sus electores, a sus ciudadanos, a quienes les mantienen. Solo piensan en ganar las siguientes elecciones, “pillar luego cacho”, mientras carecen de integridad y de un plan cara al futuro. Han empeorado considerablemente la desastrosa herencia recibida, pues mantienen un sector público, funcionariado, sobredimensionado e imposible de financiar, con miles de empresas públicas inútiles. Esto conduce a un sistema de pensiones quebrado. Se amparan los oligopolios de poderosos sectores protegidos, que no cesan de expoliar al país. Mentiras, la irresponsabilidad política, la irracionalidad económica y la corrupción institucional y personal, continúan sin fin.

Tsipras y sus secuaces, con el pretencioso Varufakis a la cabeza, han sumido a Grecia en el caos. Empezando por lo más evidente para el pueblo llano: en los supermercados empezó a faltar de todo, una situación que recuerda a la Venezuela de Maduro. Luego vino el “corralito bancario”. Es el caos total provocado por unos insensatos `tó alocaos´ que convencieron a un pueblo, cuna de la civilización moderna, pero que solo quería escuchar cantos de sirena, que si votaban “no” en aquel referéndum convocado a todo trapo, como las salidas nocturnas de un hippie fumao, podrían seguir viviendo de los créditos del BCE hasta el fin de los tiempos, hasta que no hubiera o hubiese mañana. A día de hoy resulta imposible imaginar cuánto tiempo les puede llevar a los griegos salir del abismo, en el que tan democráticamente les han llevado sus dirigentes de centro, de izquierda o de derecha, los actuales y los que les precedieron, quizás dos o tres décadas atrás. 

Grecia, Atenas. De: Google

¿Cómo van a seguir pagando a la legión de empleados públicos inútiles, la principal seña de identidad, igual que en España, del despilfarro y del nepotismo? ¿Cómo es posible que cobren un 60% más de media que en el sector privado, igual que en España, y que sea en las empresas y organismos públicos, en los que no existe prácticamente control alguno, donde la casi totalidad de empleados son parientes, amigos y correligionarios de la clase política? Las diferencias salariales son más escandalosas, exactamente igual que en aquí. ¿Y qué decir de los jubilados? La jubilación anticipada, permitida por la UE, a los 50 años para las mujeres y 55 para los hombres ha llevado a que los griegos disfruten de una media de 24 años de jubilación frente a los 18,5 años de otros países de la OCDE. En España no es así, pero el déficit entre ingresos y gastos es tan enorme, que todos los estudios actuariales muestran que es necesario bajar las pensiones en un 40% para garantizar su sostenibilidad, quizás el 80% la de los políticos y cargos públicos, unos 350.000 al menos.

Al solicitar Tsipras un tercer rescate afirmó: “Yo solo soy responsable de cinco meses en el cargo, no de cinco años de ajustes”. ¿Ajustar ha sido mantener un sector público disparatado con sueldos de lujo, cientos de empresas públicas inútiles, y las que eran útiles, como los ferrocarriles, habría sido más barato transportar a los viajeros en limusinas? ¿Ajustar ha sido mantener el mayor nivel de evasión fiscal de Europa? ¿Ajustar ha sido mantener unas jubilaciones eternas, como en España, no solo por lo antes señalado, es que además muchos miles de familias siguen cobrando la jubilación después de muerto el beneficiario? Desde que gobiernan, 100.000 millones de euros han salido del sistema, 60.000 millones fuera de Grecia y 40.000 sacados de los bancos y mantenidos en billetes en sus casas por la gente común. Y se presentó en Bruselas contando que para arreglar este desastre necesitaba 50.000 millones, luego resultó que necesitaba 74.000, porque las dos semanas de control de capitales obligaron a recapitalizar los bancos en 24.000 millones adicionales.

Después de que Grecia estuviera creciendo desde 2012, lo hizo en un 3% en 2014 y creó más de 100.000 empleos en el sector privado, Varufakis y su corte de ultraizquierdistas consiguieron el milagro: hundir el crecimiento al -0,2%. Es decir, un desastre sin paliativos. No es de extrañar que nadie se fíe de las promesas de Tsipras. Pero claro, hay un pequeño problema. Grecia necesitaba un rescate y, además, urgentemente. Y si los griegos necesitan ser rescatados es porque a los responsables no les da la gana vender los activos públicos, ya que los activos en manos del Estado, refinerías de petróleo, eléctricas, gasistas, ferrocarriles, puertos, aeropuertos, etc., pueden tener un valor de 250.000 millones de euros. Grecia no necesitaría más rescates. Y además como ha sucedido en la parte del puerto del Pireo, vendida a una gran empresa china,  la productividad se multiplicaría por diez. 


"Maryano" Rajoy. De: abracadabranoticias


Rajoy, por su parte, es el presidente de Gobierno más inculto de Occidente en décadas, ya que solo lee el Marca y ni se molesta en hojear los documentos esenciales, como la última propuesta griega, porque según sus palabras “era un coñazo”, como el presidir el desfile el día de las Fuerzas Armadas; ¿imaginan al presidente francés diciendo que es un rollo presidir un desfile de esas características? El pueblo francés le echaría a patadas. Rajoy se limita a escuchar los resúmenes que le cuentan, muchos seguro que encima erróneos, por lo que no es extraño que sin leer nada, su gran comentario haya sido que “le suena bien la música”. Esto ha sido referido a su ministro De Guindos, uno que estaba loco por obtener el voto griego para su gran poltrona, la que nos lleva costados más de 70.000 millones de euros en el rescate de las irresponsables Cajas de Ahorros, para concluir con su chorrada habitual pidiendo a Tsipras valentía para “poner en marcha las reformas que necesita la economía griega para crecer y crear empleo, como ha hecho él en España”.

Las reformas de las que presume Rajoy constituyen el colmo del cinismo. Decir que sin su política de austeridad habríamos seguido el camino de Grecia, es un engaño masivo a toda la nación, reírse en la cara del ciudadano sin el más mínimo recato. Empecemos por las subidas de impuestos, 36.000 millones de euros anuales a día de hoy, después de subir o inventar 85 nuevas figuras tributarias en el conjunto de las AAPP, las Administraciones Públicas, todas sin excepción recayendo sobre familias y pymes, que sufren ya la mayor presión tributaria individual, superior al 85% del total, record en la OCDE. Nada más llegar al poder, su primera medida fue subir impuestos “porque no había otro remedio”, dijo con toda su cara, pero sin mirar de frente, ni mentar ese nombre femenino correctamente. De un presupuesto de gasto de 450.000 millones de euros, de los que 100.000 millones son puro despilfarro, no había según este `manitas´, un solo lugar, una sola partida de gasto, donde recortar 10.000 millones, que fue la primera subida, cuando solo en duplicidades entre AAPP se tiran 32.000 millones de euros anuales. Si se hubieran eliminado las duplicidades, no habría sido innecesario subir ningún impuesto.

Su siguiente “gran reforma” ha sido permitir a los oligopolios el mayor abuso de posición dominante de la historia industrial de España, elevando los precios de la electricidad, del gas y de los carburantes antes de impuestos al nivel más alto de la OCDE. Y ya en el colmo del escándalo, impide que familias y empresas puedan instalar paneles fotovoltaicos, que generan la electricidad a mitad del precio de lo que pagan, y en el súmmum de la inmoralidad ponen una tasa inasumible a la pila Tesla, que permite acumular electricidad e independizarse totalmente de la red. En la misma línea y a través de los créditos fiscales y otros sistemas de legalidad más que discutible, las grandes empresas no pagan impuestos o casi, igual que a través de las Sicav´s, unos instrumentos jurídico-fiscales que implantó el PSOE en los 80, `mejorándolas´ en el 2005 y que el PP ha mantenido y ampliado. Estas permiten a los ricos del país escapar a la mayoría de impuestos. Es decir, España, para `argunos Epaña o Egpaña´, es un paraíso fiscal para las grandes empresas, terratenientes, rentistas, pero un infierno fiscal para los ciudadanos, familias y pymes.


NO les votes. Foto: elprotestón


Se ha recortado gasto en sanidad, educación, dependencia, becas y prestaciones por desempleo en más de 30.000 millones. De las 3.500 empresas públicas que prometió que iba a cerrar y que suponen un despilfarro anual de más de 25.000 millones de euros, no ha cerrado ni una sola. Solo se ha limitado a fusionar una docena. Evidentemente, `la valentía´ de Rajoy, manteniendo el despilfarro inútil y recortando el útil, es algo que solo un líder político de la `talla y la visión universal de Mariano´ es capaz de hacer. Tampoco ha querido acabar de un plumazo con los 300.000 enchufados dedicados a tiempo completo a inventar, implantar y vigilar el cumplimiento de más de 100.000 normas para destruir España. Este disparate cuesta 15.000 millones extras. En resumen, las reformas del Rajoy que `han salvado a España´, nos cuestan más de 66.000 millones de euros al año a pagar por las clases medias y los más desfavorecidos, manteniendo intactos 72.000 millones de euros en el despilfarro más absoluto que cabe imaginar.

¿Y qué decir de una reforma laboral que únicamente sirve para crear empleos temporales de 600 euros o menos, y eso con suerte, llevando a España hacia el tercermundismo? Las cuentas de los Presupuesto 2015 no están cuadrando ni de broma, ni jartos a vinorro de Jumilla; los nuevos empleos no solo no generan, sino que cuestan dinero a la quebrada Seguridad Social; los ingresos presupuestados que iban a crecer un 7%, lo hacen al 1,4%, un agujero de más de 6.000 millonazos. Y en cuanto a los ingresos fiscales, a pesar de que según MarYano y su banda del Mirlitón crecemos al 3,3%, suben poco más de la mitad de lo previsto, eso con el turismo de mochila y lata de conservas tirando como nunca. En conjunto, los ingresos del Estado y Seguridad Social apuntan a 10.500 millones menos de lo esperado, que será peor porque el crecimiento se está desacelerando. Los gastos, los correspondientes a pensiones, están creciendo al 3,8% y los del Estado se reducen porque las prestaciones por desempleo están cayendo al 18%. Más de 500.000 desempleados se quedarán abocados a la miseria, la marginalidad y al hambre, aunque los gastos por intereses de la deuda crecían un 6,6% a mayo del 2015.

El resumen es que este año el objetivo de déficit, a pesar de que el Gobierno ha elevado su previsión de crecimiento al 3,3%, algo inaudito porque el 2º semestre será peor que el 1º, no se conseguirá ni de lejos,  eso sin contar con las CCAA, donde Cataluña multiplicará por tres el déficit máximo permitido. Oscuros se presentan los presupuestos 2016, pero como el papel lo aguanta todo, pondrán lo que diga el señorito de La Moncloa y el que no se lo crea peor para él, o mejor, que se pire de España. Es evidente por último, que Rajoy ha endeudado a España en 590.000 millones en menos de 4 años, la mayor cifra de nuestra historia ¡peor que Zapatero que ya es decir y mucho! manteniendo un déficit primario, contando el de la Seguridad Social,  del 4% del PIB, lo que significa que lejos de sus mentiras en España tenemos 5 o 6 Grecias escondidas; veremos donde nos llevan… ¡toda esta reata de inútiles! 



(1)http://blogs.elconfidencial.com/economia/el-disparate-economico/2015-07-13/tsipras-y-rajoy-dos-apostoles-de-la-mentira_924978/ 






© Sammas




Ver también:


“Dilapidando, malgastando, derrochando”

“De unos empresarios que no saben crea empleo”

“Ni socialistas/os, ni obreros/as”

“Hacia averno y mucho más allá”

"PP, mentiras, fraude electoral"

 "Recortes, cuchilladas, hachazos"

“Desempleo “Made in Spain”

"Recaudando justa e inteligentemente"

"El último que pague la luz"